Reseña Histórica

Sobre Nosotros
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La diócesis es una porción del Pueblo de Dios que se confía al Obispo
para ser apacentada con la cooperación de su presbiterio, de suerte
que, adherida a su Pastor y reunida por él en el Espíritu Santo por
medio del Evangelio y la Eucaristía, constituye una Iglesia particular,
en que se encuentra y opera verdaderamente la Iglesia de Cristo, que
es una, santa, católica y apostólica.

Christus Dominus, 11.

DESCRIPCIÓN TERRITORIAL Y HUMANA

La Diócesis de Mayagüez cubre una gran parte del área oeste, catorce pueblos de Puerto Rico cuyas características socio-económicas, en cierta medida, varían de las del resto de la población de la Isla. En general, es un área más sosegada, menos desarrollada, más rural y el porcentaje de la población de edad avanzada va en aumento. Según el Censo Agrícola del año 2007, de las 15,745 fincas que hay en la Isla 3,466 (22%) están en la diócesis. Del total de 557,528 cuerdas que tiene la suma de todas las fincas en la Isla, 126,079 (22.61%) cuerdas están en la diócesis.

En esta área existe un alto nivel de pobreza, ya que ésta en Puerto Rico se calcula en el 48.2 por ciento, mientras en la diócesis es el 54.8 por ciento. Según la tasa de alfabetización, se han graduado de escuela superior o más en Puerto Rico el 60 por ciento, pero en esta región sólo el 51.7 por ciento. Aunque en la diócesis existen casi una veintena de universidades y "colleges", en las estadísticas de educación superior, poseen bachillerato o más en Puerto Rico el 18.3 por ciento, pero en la diócesis sólo lo tienen el 13.7 por ciento.

En la actualidad el porciento de las personas de edad avanzada en toda la Isla es el 11.2, pero en la diócesis constituye el 16.6 (83,329 personas según el censo del año 2000), lo cual representa el porcentaje más alto en todo Puerto Rico. Tres de los cinco pueblos, según dicho censo, con la tasa más alta de personas de edad avanzada pertenecen a la diócesis (Cabo Rojo, 19.1%; Hormigueros, 20.4%; Mayagüez, 18.3%). Aunque ha habido progresos en el desarrollo económico de esta parte, persiste todavía el desempleo y la necesidad de una mayor industrialización. El analfabetismo en el área es relativamente bajo. En la zona se conserva bastante bien la identidad puertorriqueña y nuestros valores culturales tradicionales.

Por las costas de esta diócesis arribó la cruz del cristianismo. En su jurisdicción se conservan cuatro de los centros históricos más antiguos de la Isla: el punto de desembarco de Colón, el Santuario de los Protomártires en Espinar, el Santuario de la Virgen de la Monserrate en Hormigueros, corazón mariano de Puerto Rico, y el Convento Porta Coeli en San Germán, joya arquitectónica colonial, segunda iglesia de importancia histórica en la Isla. En la primera Relación de la Diócesis enviada a la Santa Sede se indica: “La colonización comenzó precisamente por las costas de esta diócesis y se realizó a la sombra de la fe. El paso de los años nos ha robado muchas cosas, entre ellas esa profundidad de vida cristiana.” Ante esta realidad, Monseñor Casiano ha promovido una “peregrinación cultural y religiosa” por estos y otros monumentos históricos de la diócesis con el fin de acentuar las raíces cristianas de nuestra cultura. "Monseñor Ulises Casiano Vargas dice con orgullo que su Diócesis traza la ruta de la fe de manera muy particular, porque esa fe tuvo sus inicios en territorio de esta nueva, pero a la vez antigua, Diócesis de Mayagüez."

ERECCIÓN CANÓNICA

Mediante la Bula Qui Arcano Dei de Su Santidad, Pablo VI del 1° de marzo de 1976 fue erigida la diócesis de Mayagüez, en la parte occidental de Puerto Rico, "sufragánea de la sede metropolitana de San Juan de Puerto Rico y sometido al obispo metropolitano según norma de Derecho." En la Bula de erección, el papa Pablo VI expone: "[...] cuando los venerables hermanos Juan Fremiot Torres Oliver, Obispo de Ponce, y Miguel Rodríguez Rodríguez, Obispo de Arecibo, después de oír a la Conferencia Episcopal de Puerto Rico, pidieron con parecer unánime a la Sede Apostólica que, cediendo territorios las diócesis de Ponce y Arecibo, se crea una nueva diócesis, Nos, considerando el tema bien planteado y pedida autorización al Venerable hermano Juan Gravelli, arzobispo titular de Suense y con jurisdicción sobre Puerto Rico como Delegado Apostólico, junto con los venerables hermanos cardenales de la Santa Romana Iglesia al frente de la Sagrada Congregación de los Obispos, decretamos con nuestra autoridad [...]" la erección de la nueva diócesis.

Se constituyó la misma segregando nueve municipios de la diócesis de Ponce (Añasco, Cabo Rojo, Hormigueros, Lajas, Las Marías, Maricao, Mayagüez, Sabana Grande y San Germán) con diecisiete parroquias; además, cinco municipios de la diócesis de Arecibo (Aguada, Aguadilla, Moca, Rincón y San Sebastián) con ocho parroquias. En total catorce municipios y veinticinco parroquias.

PARROQUIAS

En la actualidad la diócesis está constituida por treinta parroquias. Veintitrés de ellas (76.66%) están regidas por el clero secular o diocesano y siete (23.33%) por el clero regular o religiosos.

  • Parroquia Nuestra Señora de la Candelaria (Mayagüez) fundada en 1763 y Santa Iglesia Catedral, el 1° de mayo de 1976.
  • Parroquia Nuestra Señora del Carmen (Mayagüez) fundada el 1° de enero de 1958.
  • Parroquia Sagrado Corazón (Mayagüez) fundada el 9 de septiembre de 1959.
  • Parroquia La Ascensión del Señor (Mayagüez) fundada el 16 de octubre de 1968.
  • Parroquia Santa Teresita del Niño Jesús (Mayagüez) fundada en octubre de 1959.
  • Parroquia San Vicente de Paúl (Mayagüez) fundada el 12 de mayo de 1965.
  • Parroquia Nuestra Señora de Fátima (Mayagüez) fundada el 13 de mayo de1986.
  • Parroquia El Buen Pastor (Mayagüez) fundada el 16 de mayo de 1986.
  • Parroquia La Resurrección del Señor (Mayagüez) fundada el 16 de octubre de 1988.
  • Parroquia San Francisco de Asís (Aguada) fundada el 17 de septiembre de 1692.
  • Iglesia Protomártires de la Inmaculada Concepción (Espinar, Aguada) fundada en 1525 y parroquia en 1971.
  • Parroquia San Carlos Borromeo (Aguadilla) fundada el 21 de marzo de 1780.
  • Parroquia Nuestra Señora de la Medalla Milagrosa (Aguadilla) fundada el 27 de marzo de 1972.
  • Parroquia San José Obrero (San Antonio, Aguadilla) fundada en octubre de 1975.
  • Parroquia San Antonio Abad (Añasco) fundada en 1733.
  • Parroquia San Miguel Arcángel (Cabo Rojo) fundada el 29 de septiembre de 1783.
  • Parroquia San José (Boquerón-Cabo Rojo) fundada el 19 de marzo de 2011.
  • Parroquia Santuario Nuestra Señora de la Monserrate (Hormigueros) fundado en 1590, parroquia el 1° de junio de 1874.
  • Parroquia El Salvador (Hormigueros) fundada en 1960.
  • Parroquia Nuestra Señora de la Candelaria (Lajas) fundada el 1° de septiembre de 1884.
  • Parroquia Nuestra Señora de la Merced (Lajas) fundada el 5 de marzo de 1971.
  • Parroquia Inmaculado Corazón de María (Las Marías) fundada el 1° de julio de 1863.
  • Parroquia San Juan Bautista (Maricao) fundada en 1864.
  • Parroquia Nuestra Señora de la Monserrate (Moca) fundada el 1° de enero de 1775.
  • Parroquia Santa Rosa de Lima (Rincón) fundada el 17 de julio de 1789.
  • Parroquia San Isidro Labrador (Sabana Grande) fundada el 9 de enero de 1814.
  • Parroquia San Germán de Auxerre (San Germán) fundada en 1688.
  • Parroquia Santa Rosa de Lima (San Germán) fundada el 4 de octubre de 1967.
  • Parroquia Nuestra Señora del Rosario (Rosario, San Germán) fundada en 1831.
  • Parroquia San Sebastián Mártir (San Sebastián) fundada en 1752.

La diócesis está ubicada en el oeste de Puerto Rico con una superficie de 631.6 millas cuadradas de un total de 3,423 millas que tiene la Isla. Abarca, pues, el 18.45 por ciento del territorio nacional. Es la quinta fundada en la Provincia Eclesiástica de Puerto Rico. La diócesis está dividida en tres decanatos o arciprestazgos: Decanato de Mayagüez que comprende todas las parroquias de esta ciudad, las de Añasco y Las Marías. Decanato de Aguadilla que integra las parroquias de Aguadilla, Aguada, Moca, Rincón y San Sebastián. Decanato de San Germán que abarca las parroquias de San Germán, Cabo Rojo, Hormigueros, Lajas, Maricao y Sabana Grande. Hasta el momento esta división está dando buenos frutos ya que facilita la participación tanto en la programación como en la ejecución de todos los programas y actividades.

La mayoría de las parroquias tienen Consejos Parroquiales que están integrados casi en su totalidad por laicos en representación de los diversos estamentos parroquiales. Las religiosas, donde las hay, también están representadas. La función de dichos consejos ha sido muy valiosa en la pastoral y administración parroquial, porque de esta forma los laicos asumen muy responsablemente su labor y son de ayuda inestimable para la marcha de la Iglesia. A su vez, los laicos tienen un medio apto para hacerse oír y llevar de esta forma sus opiniones a los curas párrocos. No se puede decir que la competencia y funciones de estos consejos estén completamente definidas, pero donde existen su labor es muy positiva.

Según la información del censo del año 2000, viven en la diócesis 502,513 habitantes. Alrededor del 70 por ciento reciben el sacramento del bautismo. De éstos se consideran católicos un 80 por ciento. En los Directorios de la Diócesis de Mayagüez desde el año 1978 al 1986 se indica que los católicos de la diócesis constituyen el 82 por ciento y a partir del 1987 consistentemente se señala que constituyen el 80 por ciento. Hay 30 iglesias parroquiales con 156 capillas para atender espiritualmente a la feligresía.

La atención espiritual de los fieles la realizan 76 sacerdotes, de los cuales 47 (61.84%) son del clero secular y 22 (28.94%) del clero regular. El 61.80 por ciento de ellos son puertorriqueños. La media matemática en la edad de los sacerdotes de la diócesis es 58 años. Sólo uno (1.31%) tiene 20 o 29 años, 7 (9.21%) 30 o 39 años, 16 (21.05%) 40 o 49 años, 21 (27.63%) 50 o 51 años, 8 (10.52%) 60 o 69 años, 13 (17.10%) 70 o 79 años y 10 (13.15%) 80 o 89 años. Estos sacerdotes son ayudados por 25 diáconos permanentes, 97 religiosas y 20 otros miembros de institutos religiosos. Asimismo, 743 ministros extraordinarios de la Eucaristía y 1,400 catequistas (44 religiosas y 1,356 laicos) los auxilian en el ministerio pastoral.

Los fieles que asisten a la misa dominical, según el género: el 55 por ciento son mujeres, el 25 por ciento hombres, el 10 por ciento jóvenes y el 10 por ciento niños. De los 120,000 niños de edad escolar que viven en la diócesis, sólo 10,410 (8.67%) asisten al catecismo y 4,072 (3.39%) estudian en los once colegios católicos de la diócesis. Informa el señor Obispo que:

"Sería muy positiva la creación de nuevas parroquias, dividiendo las parroquias grandes, ya que tenemos algunos municipios muy poblados, pero debido a la escasez de sacerdotes no lo he podido hacer."

COMUNIDADES RELIGIOSAS

Las comunidades religiosas que trabajan en la diócesis son las siguientes:

  • Masculinas
    • Padres Agustinos
    • Padres Benedictinos
    • Padres Carmelitas
    • Padres Paúles
    • Padres Salesianos
    • Padres Jesuitas
    • Padres Pasionistas
    • Hermanos de la Salle
    • Frailes Menores Capuchinos
  • Femeninas
    • Hermanas Carmelitas de Clausura
    • Hermanas de los Ancianos Desamparados
    • Hijas de la Caridad del Cardenal Sancha
    • Hijas de la Caridad de San Vicente de Paúl
    • Hermanas Dominicas de Fátima
    • Hermanas de San José o Josefinas
    • Siervas de María
    • Siervas Misioneras de la Santísima Trinidad
    • Hermanas Teatinas de la Inmaculada Concepción
    • Hijas de María Auxiliadora (Salesianas)
    • Misioneras de la Caridad de Madre Teresa
  • Institutos seculares
    • Acies Christi (rama masculina)
    • Hermanas Operarias Evangélicas
    • Sociedad Apostólica Evangelizadora de María
    • Hermanas Marianas de Schoenstatt

PASTORAL VOCACIONAL

Una de las principales preocupaciones pastorales de Monseñor Casiano fue la de las vocaciones sacerdotales. En su primera homilía como pastor de la Diócesis de Mayagüez lo manifestó. El 16 de septiembre de 1977 escribió su exhortación pastoral La diócesis necesita vocaciones en la cual esboza un plan a nivel diocesano y parroquial para el fomento de las vocaciones al sacerdocio y a la vida religiosa. El 30 de abril de 1978 organiza la Comisión de Vocaciones al sacerdocio bajo la dirección del padre Francisco Durán, de Acies Christi. Se creó lo que se llamó Matrimonios Vocacionales que debían establecerse en todas las parroquias de la diócesis. Su función era orar por la vocaciones, organizar benefactores que, para el sostenimiento de los seminaristas, donaran dos dólares al mes y debían estar atentos a posibles candidatos en sus comunidades.

Al cabo de unos cinco años sucede como director el padre Roberto Soler Dellundé, párroco de la Ermita de los Protomártires del Espinar, quien incrementó la importancia de los Matrimonios Vocacionales. Éstos se reunían una vez al mes con el director para recibir formación y, a su vez, recibir información de las parroquias. Dichas parejas, por su parte, organizaban pequeños talleres de información vocacional en distintas parroquias. Es importante destacar que estas parejas han sido muy perseverantes y comprometidas.

La pastoral vocacional a nivel Isla consistía en la reunión de los promotores vocacionales de todas las diócesis de Puerto Rico con el Obispo encargado por la Comisión Episcopal Puertorriqueña. Al inicio de la diócesis era Monseñor Ricardo Suriñach, luego le sucede Monseñor Miguel Rodríguez. En dicha reunión se analizaban problemas, estrategias, proyectos y actividades para los seminaristas. Esto servía para la unificación de la pastoral vocacional de todo Puerto Rico.

En la diócesis se adecuaba la atención de los posibles candidatos a su nivel de estudio, universitario o de escuela superior. En general se hacían tres encuentros anuales con aquellos jóvenes que manifestaban sólo curiosidad por la vida sacerdotal o religiosa. Una vez al mes se reunían en la parroquia de Espinar los posibles candidatos de escuela superior, donde recibían orientación, se les clarificaban ideas y recibían ayuda de diferente índole. Los jóvenes que estudiaban en la universidad se pasaban un fin de semana al mes en la parroquia del Espinar con el mismo fin. Durante los veranos estos posibles candidatos trabajaban en el campamento de dicha parroquia, lo cual servía para conocerlos mejor y eran un excelente recurso en el mismo. A su vez, este trabajo parroquial les servía de discernimiento sobre su vocación.

Se hacía un retiro anual de tres días para los candidatos que participaban de las reuniones. Algunos de ellos optaron por la vida religiosa y otros por el clero diocesano. Es oportuno añadir que no se descuidaba la formación integral, por eso también se les daba orientación sobre la vida matrimonial. A los candidatos ya aceptados se visitaban a sus familiares. Se estableció como costumbre las visitas al Señor Obispo y el paseo veraniego de todos los seminaristas y los candidatos que entraban ese año al seminario.

El padre Edgardo Acosta sustituyó al padre Roberto Soler, siendo coresponsable de la Obra Vocacional P. Angel Luis Rios. Estos continuaron la trayectoria que fue establecida por el P. Roberto Soler. El año 1987 se instituyó el Pre-seminario San Idelfonso. Durante dos años los candidatos recibían clases, desarrollaban algún trabajo apostólico y trabajaban en parroquias. El padre Edwin Lugo estuvo a cargo del mismo. Esta pastoral, como explica el padre Orlando Rosas, ha dado el fruto de 48 sacerdotes: "Desde 1992 hasta el presente, la pastoral vocacional ha sido dirigida por un equipo de sacerdotes compuesto por uno de los tres decanatos existentes. Éstos han seguido con los retiros y talleres vocacionales junto a los seminaristas, con las visitas a Colegios Católicos de la Diócesis y grupos juveniles en la parroquia y encuentro con los monaguillos y servidores del altar, etc." "Este año [señala el padre Orlando] se ha comenzado una campaña de oración con tres imágenes de Jesús pescador con el deseo de que muchos jóvenes quieran acompañar a Jesús a lanzar las redes para pescar almas para Dios."

INSTITUTO DE PASTORAL

La promoción y formación de los seglares ha sido una realidad en la que Monseñor Casiano se ha ocupado "con empeño y con mimo". Con estos fines estableció el Instituto Diocesano de Pastoral (IDIPA) en el año 1978, bajo la dirección de la Vicaría de Pastoral, estructurado de tal manera que a lo largo de tres años los alumnos del mismo tuvieran una sólida formación en las Sagradas Escrituras, Teología sacramental, historia de la Iglesia... En fin, una base de su fe que les sirva en su seguimiento de Cristo. Estos participantes pueden ser auténticos apóstoles y sentirse bien comprometidos con su testimonio cristiano en todos los ambientes.

El año 1981 se tuvo la primera graduación de sesenta y nueve personas de las distintas parroquias de la diócesis. Desde esta fecha han culminado los tres años de participación con un promedio de unas sesenta personas cada año. Se complementa luego esta formación con seminarios sobre diversas materias y de distinta duración. La familia, mariología, la Eucaristía, la Santísima Trinidad... han sido algunos de los temas tratados en dichos seminarios. En algunos de ellos han asistido más de ochenta personas y en todos ellos se ha pasado a más de quinientos asistentes.

En el año 2002 se inició la primera escuela de formación para diáconos permanentes con un grupo de 33 candidatos. Durante cinco años, con interrupción, se desarrolló la misma. El 13 de abril de 2007 se ordenaron 15 diáconos de este grupo. Anteriormente el Señor Obispo había ordenado a tres diáconos permanentes y otros diáconos se habían ordenado en los Estados Unidos y se mudaron para Puerto Rico. 

FESTIVIDAD DEL CORPUS CHRISTI

Monseñor Casiano ha promovido en la diócesis la devoción al Santísimo Sacramento, no sólo fomentando entre los fieles la recepción frecuente de la Eucaristía y la adoración al Santísimo en las parroquias, sino manifestando públicamente la presencia real de Jesús Sacramentado. Con este motivo, en las festividades del Corpus Christi se congregó a todas las parroquias en una manifestación de fe en la presencia del Señor Sacramentado.

La primera de estas celebraciones se realizó en la Plaza Pública de Mayagüez en junio de 1976, la cual se efectuó nuevamente en este lugar el 28 de mayo de 1978 y el 17 de junio de 1979. Esta festividad eucarística diocesana se fue arraigando y ya la Plaza Colón resultaba pequeña, por eso desde el jueves, 18 de junio de 1981 en adelante se celebraba en el Parque Isidoro García de Mayagüez hasta el año 1986, ya que en la sesión plenaria del 5 y 6 de agosto de 1986, la Conferencia Episcopal Puertorriqueña aprobó el establecimiento de los días de precepto para la Provincia Eclesiástica de Puerto Rico. Entre ellos, debidamente comunicado y aprobado por la Sede Apostólica el 31 de mayo de 1986, se determinó trasladar la solemnidad del Corpus Christi, segundo jueves de Pentecostés, al domingo más cercano. 

JUVENTUD ACCIÓN CATÓLICA

Los Hermanos de la Caridad del Cobre establecidos en Aguadilla reunieron a un grupo de personas preocupadas por la juventud, especialmente cursillistas, para trazar un plan de acción pastoral. El hermano Carlos González acababa de llegar de Miami donde había trabajado con los Hermanos Maristas un unas jornadas de vida cristiana para jóvenes hispanos. Estas jornadas se habían ajustado a la realidad de los jóvenes hispanos de Miami de unas jornadas que los Maristas realizaban en México. El hermano Carlos con los padres Valentín Fernández y Roberto Soler y el hermano Roberto Fernández adaptaron estas jornadas a las necesidades de la juventud puertorriqueña de ese entonces.

No había nada para comenzar, se hizo un préstamo en la Cooperativa San Carlos que funcionaba en la parroquia y se compraron catres. Doña Ligia Acosta, Tata y Efraín Barrada, Jaime Bello y otras personas, especialmente cursillistas, se encargaron de recoger por el pueblo los alimentos de esos días. El párroco de Aguadilla, padre Jaime Freeman C.SS.R., prestó las facilidades del Colegio San Carlos para que se realizara la jornada.

Los días del 2 al 4 de julio de 1964 se realiza la primera jornada. A la misma asistieron jóvenes de Rincón, Aguada, San Sebastián, Florida, Isabela, Moca y el grupo mayor de Aguadilla. El éxito fue rotundo, aquellos veintiún jóvenes salieron inflamados del amor de Dios y de ansias apostólicas. Al regresar a sus respectivas parroquias, los jornadistas organizaron grupos de jóvenes de ambos sexos. Esta fue la semilla que inició la Juventud de Acción Católica de Puerto Rico. Los Hermanos de la Caridad alquilaron una casa donde establecieron un club para la reunión de los equipos y la escuela de dirigentes.

Las jornadas fueron haciéndose más frecuentes y poco a poco vinieron jóvenes de todas las diócesis, quienes al volver a sus respectivos pueblos organizaban grupos de JAC. Se organizó el primer secretariado diocesano en Arecibo, luego fue Ponce, más tarde San Juan y Caguas. La Conferencia Episcopal Puertorriqueña delegó en el padre Valentín la integración del movimiento y lo nombran asesor religioso nacional, así nació el Secretariado Nacional y el Reglamento de la JAC.

Cuando se erige la diócesis de Mayagüez, integran la JAC jóvenes del secretariado diocesano de Arecibo y de Ponce. El padre Gonzalo Díaz es nombrado asesor religioso y Roberto Fernández, asesor seglar. La joven Tata Pérez es la primera presidenta del secretariado diocesano de Mayagüez. Diversos asesores y presidentes llevan la dirección de la JAC hasta el año 1996. Desde esa fecha se nombra un asesor religioso por cada decanato. En el año 2002 se funda el Secretariado Diocesano de Pastoral Juvenil y quedan grupos de JAC aislados en diversas parroquias. En esta nueva estructura de pastoral de jóvenes se designó un asesor religioso por decanato hasta que se nombre en el año 2009 asesor religioso de la diócesis al diácono Carlos Valentín.

Desde el año 2009 al 2011, el Secretariado Diocesano está dirigido por un asesor religioso y un joven como coordinador diocesano. Cada uno de los tres decanatos, a su vez, está dirigido también por un asesor religioso y un joven como coordinador. Integran la Comisión Nacional de Pastoral Juvenil tres jóvenes delegados que representan la diócesis. Mensualmente se reúne el Secretariado y los líderes de los decanatos. Entre las actividades que se realizan están: retiros espirituales, talleres de formación de líderes, actividades recreativas y deportivas, misas diocesanas, visita a grupos parroquiales, Pascua Juvenil, Semana de la Juventud, Veraneando con Cristo y la actividad nacional Montándola con Cristo, entre otras.

UNIVERSIDAD CATÓLICA

En la jurisdicción diocesana existen múltiples universidades y "colleges" en los cuales se ofrecen desde grados técnicos y asociados hasta maestrías y doctorados. En el año 1956 la Universidad Católica de Puerto Rico comenzó a utilizar las facilidades del Colegio San Carlos de Aguadilla para ofrecer cursos de extensión en las clases vespertinas, sabatinas y sesiones de verano. Debido al aumento en la matrícula del Colegio, no se podía seguir facilitando su planta física para la extensión de la Universidad católica, la cual, por haber tomado incremento, ya tenía categoría de Centro Universitario. El nuevo vicario, padre José Baxter C.SS.R. optó por trasladar el Centro provisionalmente a la tercera planta del nuevo edificio construido para el Banco Popular frente a la plaza de recreo de Aguadilla. Al cabo de varios años volvió el Centro al recinto del Colegio San Carlos hasta que, en terrenos de éste, se construyó expresamente un nuevo edificio para Centro Universitario, el cual fue inaugurado al comenzar el año escolar 1969-1970, con una matrícula de 220 estudiantes y un claustro de 25 profesores. Al descontinuar la Universidad Católica la mayoría de sus Centros en 1972 se cerró el de Aguadilla.

El Recinto de Mayagüez de la Pontificia Universidad Católica de Puerto Rico comenzó a principios de los años 60 como una Extensión de lo que era la Universidad Católica de Puerto Rico. En el mismo se ofrecía cursos básicos a una población adulta que tomaba clases en las tarde. Fue oficialmente nombrado Centro de la Universidad Católica en el año 1982. En el año académico 1989-1990 se inauguran las actuales instalaciones en la Calle Post 482 Sur. En agosto de 1991se le otorgó la concesión del título de Pontificia Universidad Católica de Puerto Rico. En el 1996 pasó a ser en lo que se conoce actualmente como el Recinto de Mayagüez de la Pontificia Universidad Católica de Puerto Rico, que tiene cierta autonomía en diferentes áreas de la enseñanza, administración y aspectos fiscales.

CAMPAMENTOS DE VERANO PARA NIÑOS

La Diócesis de Mayagüez fue pionera en el establecimiento de los campamentos parroquiales de verano para niños y adolescentes. Éstos se iniciaron en la parroquia la Inmaculada Concepción, comúnmente conocida como la Ermita de los Protomártires de Espinar. Su párroco, padre Roberto Soler Dellundé, con la ayuda de los jóvenes que integraban la Banda de tambores del Puesto de Explorers 133, luego Puesto 336 de Espinar, y varios integrantes del Puesto de Moca realizaron el primer campamento, que desde entonces se llamó "Fe y Alegría", con unos 50 niños de ambos sexos.

El número de participantes y colaboradores fue creciendo. La primera visita de los funcionarios de la Oficina Regional del Departamento de Servicios Sociales reconocieron la importancia de estos campamentos de verano:. El oficial encargado del licenciamiento de dichos campamentos escribió: "El Campamento Fe y Alegría se ofreció a un numeroso grupo de niños [411] de distintos niveles socioeconómicos. Tuvieron la oportunidad de conocerse, confraternizar y compartir en un ambiente sano, una serie de experiencias nuevas encaminadas a fortalecer su fe en Dios, en la vida y sus semejantes. Damos reconocimiento a los organizadores de este campamento por el esfuerzo realizado para llevar a nuestra juventud una actividad de esta naturaleza. Los exhortamos a continuar fomentando este tipo de actividad, ya que la misma es necesaria para la formación de una juventud física, espiritual y mentalmente sana."

El Departamento de Servicios Sociales constantemente destaca en sus evaluaciones anuales al campamento la necesidad de este tipo de actividad durante el verano y la labor social de la Iglesia Católica en esto. Entre los múltiples elogios que destacaron: Este campamento "[...] viene a satisfacer la necesidad de entretenimiento sano y constructivo de los niños del Bo. Espinar y comunidades adyacentes durante la temporada de verano." "Admiramos en todo lo que vale esta actividad [trabajo en forma desinteresada en beneficio de la niñez] y damos reconocimiento por su valiosa aportación [al padre Roberto y los miembros de la Iglesia Católica]. La comunidad debe sentirse orgullosa de tener ciudadanos tan responsables y conscientes de su deber para con la niñez." "Recomendamos se continúen fomentando campamentos de esta naturaleza, toda vez que éstos contribuyen al fortalecimiento de nuestra juventud y de la comunidad."

Todavía en el año 1979 la matrícula era de 400 niños de ambos sexos. A partir de entonces va disminuyendo ya que surgen otros campamentos en las parroquias vecinas. Monseñor Ulises Casiano propuso como parte de la Pastoral Juvenil el que se organizaran campamentos de verano en las distintas parroquias. Los líderes del campamento Fe y Alegría ofrecieron sus experiencias a los campamentos de las parroquias de Moca, Cabo Rojo y Rincón. De esta forma se extendieron a toda la Diócesis, realizando con ello una importante labor social y de evangelización. Desafortunadamente en la actualidad los reclamos burocráticos del Departamento de la Familia, en gran medida, impiden que estos campamentos se puedan efectuar.

PLAN PASTORAL 1992

La cercanía del quinto centenario del descubrimiento de Puerto Rico, 19 de noviembre de 1992, sirvió de motivo para que Monseñor Casiano propusiera un plan pastoral para esta porción del Pueblo de Dios en el oeste. El 1º de enero de 1989 explica: "Como pastor de la Diócesis, a través de mis frecuentes visitas a las parroquias, reuniones con el clero, el Consejo presbiteral, y encuentros con los diversos agentes de pastoral, he podido palpar la urgente necesidad y conveniencia de preparar un Directorio para la coordinación de la labor evangelizadora en esta Iglesia local mayagüezana." Desde el año 1988 se venía preparando el proyecto con la ayuda de varios expertos, pero el Vicario de Pastoral, padre Rogelio Mur, OC, y el sacerdote jesuita Jorge Ferrer son quienes dan vida a esta empresa apostólica.

Para este trabajo evangelizador se utilizó el método de Ver, Juzgar, Actuar empleado en la preparación de los documentos de Puebla. Después de un tiempo de reflexión, estudio y trabajo se imprimieron 1,500 ejemplares del primer folleto, "Primera parte, ver", con 24 páginas. El mismo se repartió a los dirigentes religiosos y laicos de todas las parroquias para ser estudiado tanto en forma personal como en grupos. De hecho, al final de cada punto aparece "Repaso para círculos de estudio o uso personal." Asimismo, se realizaron foros en los tres decanatos a base de presentaciones y discusiones por expertos en la materia. Posteriormente se publica completo el Ver, Juzgar, Actuar en octubre de 1990 con 3,000 ejemplares de 64 páginas.

Este proyecto evangelizador utiliza el trasfondo histórico, social y religioso de Puerto Rico para sentar las bases de la metodología y el proceso a seguir en la evangelización de la diócesis. En el ver se ofrece una visión muy general de la historia, la sociedad y la economía de Puerto Rico desde sus orígenes pre hispánicos hasta el presente. Se resalta con ello el papel que ha tenido la Iglesia en la forja de la cultura puertorriqueña, al punto de que se puede afirmar sin lugar a dudas: "La Iglesia católica está en la base de nuestra identidad como Pueblo" (pág. 11-13).

No se soslaya la realidad política vigente, la que se podría resumir en tres puntos muy importantes: 1) El estatus político origina un "continuo debate político". 2) Existe un fuerte apasionamiento político, a tal punto que divide al pueblo, porque los adversarios políticos con mucha frecuencia se ven como a enemigos personales. Este radicalismo político divide no sólo a los vecinos, aino aun a las familias. A esto hay que añadirle los casos de discrimen político para conseguir trabajo. 3) Gran parte de los políticos tienen una visión oportunista porque "se nota una lucha sin cuartel por el poder. No pocas veces parecen interesarles más los fines electorales que el bien del país" (pág. 10-11). El documento analiza nuestra convivencia social y el deterioro de los valores que llevan a la confusión social imperante. No obstante esto: "El puertorriqueño sigue siendo religioso, generoso, compasivo, básicamente alegre y abierto a la hospitalidad (este último valor se conserva mejor en las clases menos privilegiadas). Sin embargo, se dan unos dramáticos signos de deterioro, indiferencia y abandono" (pág. 14-15).

Una vez sentada la visión de Puerto Rico como pueblo, se pasa a la historia de su evangelización y reconoce que tanto la cultura indígena como la negra "nunca fueron evangelizadas radicalmente". El Obispo concluye que con el cambio de soberanía: "No creo faltar a la verdad histórica si afirmo que en 1898 cuando cambian los vientos políticos y también religiosos, Puerto Rico es un pueblo con una cultura impregnada por la fe católica" (pág. 16-18). A continuación se enumeran los problemas pastorales más apremiantes:

  • Concepción materialista y arreligiosa de la vida, teórica o práctica, ganado terreno cada día.
  • La realidad de la problemática cultural y social del puertorriqueño con sus implicaciones morales, tanto en el orden privado como en el público 
  • Avance del protestantismo, sobre todo, de los grupos de avivamiento fundamentalista, con un proselitismo agresivo. Anti-catolicismo virulento y una cosmovisión alienante. 
  • Escasez de clero en general y de clero nativo en particular. Edad más bien mayor y falta de actualización teológica y pastoral de numerosos miembros del clero. 
  • Atención insuficiente a los siguientes medios pastorales; intelectuales, universidades, medio obrero, jóvenes, medios de comunicación social, misiones populares, visita domiciliaria, enfermedad, etc. 
  • Falta de canales apropiados de participación, comunicación y consulta para todos los niveles de la Iglesia en la dirección de los asuntos y en la acción pastoral. 
  • Ignorancia religiosa endémica. 
  • Falta de organización pastoral flexible y eficaz que encause las fuerzas vivas del laicado al servicio del bien común. 
  • Mentalidad clerical. 
  • Insuficiente desarrollo de los ministerios laicales 
  • Excesiva preocupación por los aspectos administrativos, disciplinarios e institucionales. 
  • Falta de una actitud misionera que nos disponga en plan de conquista, planificada y entusiasta. Debemos reconocer que, aunque todavía nuestra cultura tiene un substrato católico, sus estructuras sociales y sus ideologías dominantes no son de auténtico cuño evangélico (pág. 21-22).

Después de ofrecer una visión muy general de nuestra realidad social y eclesial, en la segunda parte, "Juzgar", se presentan los aspectos teológicos y escriturísticos que nos pueden ayudar a entenderla, con el fin de hacer una proyección evangelizadora. Con gran objetividad se analizan las luces y sombras de nuestra vida como pueblo y nuestra religiosidad. Es oportuno destacar que este análisis no esconde fallas ni culpas y resulta muy esperanzador porque está animado por la visión del Cristo resucitado.

Luego de mirar al pasado y al presente, en la tercera parte "Actuar" se mira al futuro. Se insiste en la misión evangelizadora que debe animar a todo bautizado: "No sólo los Obispos somos mensajeros de Jesús. Es la vocación de todos los fieles cristianos unidos por la fe y el santo bautismo. Para que la presencia y acción de la Iglesia sea más eficaz en el futuro de Puerto Rico (de cara al segundo milenio de cristianismo y a los quinientos años de la llegada de la fe cristiana a nuestras playas) quiero dar ahora orientaciones prácticas para la acción pastoral" (pág. 43).

Siguiendo el planteamiento social y evangelizador que presenta San Pablo en su carta a Filemón, de que con el cambio personal se llega a un cambio social, el señor Obispo insiste en forma práctica en la renovación de la Iglesia para lograr así la renovación de la sociedad. Y como la parroquia sigue siendo la estructura básica de la Iglesia, ella resulta la base para ser el foco de un proceso de renovación eclesial. Sugiere, pues, dividir la parroquia en zonas pastorales guiadas por un diácono o coordinador, quien juntamente con un grupo de esa zona lleve a cabo la evangelización, siguiendo el plan parroquial establecido y en estrecho vínculo con el párroco.

Monseñor Casiano insiste en la naturaleza evangelizadora del Pueblo de Dios: "Nuestra Iglesia debe ser una comunidad misionera. La Iglesia existe para evangelizar. La evangelización es el sentido de su existencia misma. Toda nuestra pastoral es y debe ser misionera." Resalta la importancia que tiene hoy día el hacer presente a la Iglesia en todos los sectores: "Hay que llevar la Iglesia al pueblo. Los días en que el esperar que la gente viniera a nosotros, si alguna vez existieron, son cosa del pasado" (pág. 46-47). Se requiere, por consiguiente, una presencia de la Iglesia en todos los núcleos vitales de la sociedad puertorriqueña (pág. 47-64). Este directorio de pastoral en un valiente y acertado plan pastoral que cada bautizado deberá asumir en su ambiente y de manera particular la parroquia debe convertirse en un centro evangelizador en cada pueblo. 

RELIGIOSIDAD POPULAR

Se ha logrado que muchas de nuestras devociones tradicionales hayan cobrado mayor auge. Por ejemplo: novenarios de difuntos, Rosarios de la Cruz de Mayo, Rosarios cantados de Reyes, novenas y triduos de los santos y patronos, romerías, procesiones, posadas en la Navidad, vía crucis en Cuaresma, los primeros viernes, los sábados a la Virgen, el mes de mayo dedicado a la Virgen, coronación de la Virgen en mayo, el mes octubre dedicado al Santo Rosario, las Cuarenta horas, los Jueves Eucarísticos y sacerdotales...En muchas de las parroquias de la diócesis se promueven los velorios la víspera de los Reyes, celebrándose en la misma iglesia.

Se les pidió a los párrocos que indicaras las devociones de la religiosidad popular que se practicaban en su parroquia. Respondieron diez, una tercera parte de ellos. Prácticamente existe uniformidad en las prácticas devocionales en todas las parroquias.

En todas se realizan procesiones, no sólo del santo o santa titular, sino de otras advocaciones. Incluso, en algunas se hacen procesiones por el mar. En Cuaresma se realizan procesiones de Jesús Nazareno y la Virgen de los Dolores; en Semana Santa del Santo Entierro y de la Dolorosa. En la mayoría se escenifica la pasión durante este tiempo. Prácticamente en todas se hace el vía crucis tradicional en la Iglesia y por las calles, otras veces leído o predicado en cada estación. También se hace en algunas el vía crucis viviente y meditado.

En casi todas se hace el Velorio, Promesa o Rosario a los Reyes. En algunas ese día se hace concurso de trovadores y exhibición de tallas de los Reyes. Muchas parroquias escenifican el Nacimiento con los niños del catecismo. En adición a las misas de aguinaldos, tanto en las parroquias como en las capillas, se hacen posadas como una preparación a la Navidad.

Además del Santo Rosario por las casas, antes de las misas dominicales y por las tardes en el templo, en muchas parroquias se reza el Rosario de la Cruz de Mayo y Rosarios cantados.

Enfatizan los párrocos que durante los meses de mayo y octubre se intensifica la devoción al Santo Rosario. En la Diócesis aún existe la costumbre de rezar el Rosario en el novenario de difuntos y se aprovecha para hacer una reflexión bíblica cada día. En algunas parroquias existe la costumbre de la Virgen peregrina, una imagen circula todo el año visitando las casas, en algunas, durante los meses de mayo y octubre, en otras.

En todas las parroquias se hacen novenas y en la mayoría también triduos. La devoción eucarística en sus modalidades de Adoración nocturna, Cuarenta horas y Jueves Eucarísticos se hacen en muchas de las parroquias. En la mayoría se hacen misiones cuaresmales y mensajes de adviento.

SANTOS TALLADOS

Los Tres Reyes Magos son los titulares de una de las capillas de la parroquia San José Obrero en el Poblado San Antonio de Aguadilla, están hechos de una talla de madera por el maestro artesano puertorriqueño, Don Domingo Orta del Tuque de Ponce. La base de esta talla mide 40x21 pulgadas, el alto de los Reyes montados a caballo es de 24 pulgadas y los caballos miden 18 pulgadas de largo.

En una de las capilla de la parroquia de Añasco, los santos titulares, la Virgen de la Monserrate y Los Santos Reyes, han sido tallados por maestros artesanos. Su dimensión, según información del Padre Rogelio Mur O. C., es mayor que los Reyes de San Antonio en Aguadilla.

En el barrio Indieras de la parroquia de Maricao, las Hermanas de Fátima tienen un taller de adiestramiento y catequesis en el cual hay una escultura de tamaño natural tallada por un artesano.

En la parroquia San Francisco de Asís de Aguada hay una figura yaciente del Beato Juan pablo II de 27 pulgadas tallada en el año 2005 por el artesano Catalino Feliciano Colombani (Güiro).

En la parroquia la Ascensión de Mayagüez se encuentra una Última Cena, de 109 pulgadas de alto por 63 pulgadas de ancho, tallada por el confinado José Francisco Irizarry y un grupo de reos; además, un altar hecho de un tronco de caoba, obra artesanal de Sergio Luciano hecha en 1967.

PATRIMONIO DE ALGUNAS PARROQUIAS

Santuario de Nuestra señora de la Monserrate de Hormigueros: "Óleo pintado en tabla de Nuestra Señora de la Monserrate" de fines del siglo XVI o principios del XVII, autor desconocido. "El marco" del cuadro es plata de ley, hecho por el platero napolitano Vicente Furriati en 1863. "Retablo", obra de gran valor, por el artesano sangermeño Felipe de la Espada en 1806. Se cree que el diseño fue obra de José Campeche. "Sagrario antiguo" de plata de ley. Talla de la Moserrate esculpida entre 1740 7 1770. "Óleo de las Ánimas del Purgatorio" pintado por José Campeche, restaurado en 2007. "Óleo de los Reyes magos", es la pintura de los Reyes Magos más famosa y valiosa en Puerto Rico. "Óleo de Nuestra Señora del Carmen" pintado en 1863 en Cádiz, España, por Gustavo María de Quesada.

Parroquia San Francisco de Asís de Aguada: "Talla de la Virgen de las Mercedes" del siglo XVI o XVII. Imagen de Nuestra Señora de los Dolores del siglo XVII. "Cristo yaciente con brazos de movimiento" del siglo XVII. "Imagen de vestir de San Francisco de Asís (santo de palo). Cruz procesional de plata foliada y ciriales.

CORONACIÓN CANÓNICA DE LA VIRGEN MONSERRATE

En abril de 1994, Monseñor Casiano hace la petición formal al Papa Juan Pablo II, de feliz memoria, para la coronación canónica de la imagen de Nuestra Señora de la Monserrate. El 18 de julio de ese mismo año, el Cardenal Angelo Sodano, Secretario de Estado le contesta que el Santo Padre aprueba su solicitud: "Así pues, a petición del Excelentísimo Señor Ulises Casiano Vargas, Obispo de Mayagüez, que en carta del día veintiocho del mes de Abril de este año expresa los deseos tanto del clero como de los fieles cristianos, le concedemos con gusto que la hermosa imagen de la Bienaventurada Virgen María, insigne por la multitud de gracias derramadas, y que bajo el título de 'Nuestra Señora de Monserrate' se venera en la capilla del mismo nombre, pueda, en nombre y autoridad nuestra, ser coronada con la preciosa diadema, sin que obste nada en contra." La coronación canónica se efectuó el 12 de febrero de 1995 por el Señor Cardenal Luis Aponte Martínez: "Ese día, el Cardenal dijo delante de la muchedumbre que la Monserrate era la patrona de la gente del pueblo católico. Con esas palabras el Cardenal reconocía cómo la Virgen María, bajo el título de la Monserrate había sido por siglos la protectora de nuestro pueblo."

El Obispo de Mayagüez, en nombre de la Conferencia Episcopal Puertorriqueña, del clero y los fieles de la Diócesis de Mayagüez, solicitó al Papa Juan Pablo II, de gratos recuerdos, que se honrara el Santuario de Nuestra Señora de la Monserrate de Hormigueros con el título y la dignidad de Basílica Menor. Por prerrogativa del Romano Pontífice se concede esta dignidad a una iglesia por su importancia, sus circunstancias históricas y su valor cultural, histórico o religioso. En sentido litúrgico se considera una iglesia papal.

El 19 de mayo de 1998 el Santo Padre acepta la petición del Obispo Casiano: "Nos, deseando otorgar a los hijos de Mayagüez una señal especial de nuestra benevolencia, hemos decidido, con muchísimo agrado, acceder a los ruegos de tan prudente y digno Pastor. Por tanto, tras la decisión favorable de la Congregación para el Culto Divino y la Disciplina de los Sacramentos, con Nuestra Potestad Apostólica, dotamos a este mismo Santuario del título y la dignidad de Basílica Menor por medio de estas letras y de modo perpetuo, con todas las concesiones jurídicas y litúrgicas que son propias de las iglesias que legítimamente ostentan este título, guardándose, sin embargo, todo lo señalado en el Decreto del 9 de noviembre de 1989 sobre el título de Basílica Menor. Por lo demás, queremos que estas Nuestras Letras sean y sigan siendo válidas de ahora en adelante, sin que nada en absoluto les sea contrario." La misiva está firmada por el cardenal Angelus Sodano, Secretario de Estado.

El devastador huracán Georges azotó a Puerto Rico el 21 de septiembre de 1998 e hizo innumerables estragos que se calcularon en dos billones de dólares. Debido a esto la ceremonia declaratoria de Basílica Menor al Santuario de Hormigueros se realizó el 24 de octubre de 1999. Esta dignidad se le concedió, según la misiva del Santo Padre, porque: "A lo largo de cuatro siglos han acudido continuamente allá los fieles para implorar protección tanto en las adversidades como en las bonanzas que les han sobrevivido. Nos consta además que es reconocido este templo por toda la Nación como centro de vida litúrgica y espiritual así como de servicio a la reconciliación."

JUBILEO DEL AÑO 2000

El Santo Padre Juan Pablo II, de feliz memoria, escribió a la Iglesia universal el 10 de noviembre de1994 la exhortación apostólica Tertio Millennio Adveniente en la que indica el camino de la preparación espiritual para el gran solemne jubileo del año 2000. Con tal motivo, Monseñor Casiano emitió sendas proclamas a la diócesis como preparación al mismo, tras clausurar el año dedicado a María el 12 de diciembre de 1996. La primera de ellas fechada el 24 de diciembre de 1996 en la que proclama: "Jesucristo, único salvador del mundo, ayer, hoy y siempre (Hebreos 13,8)". En ella pide a los sacerdotes, religiosos y fieles que reflexionen sobre la figura del Redentor y que él se haga realidad en nuestras vidas para desempeñar el papel que le corresponde al cristiano en la sociedad, sin importar los problemas u obstáculos existentes. "Puesta toda nuestra confianza en el Señor de la Historia, proclamamos solemnemente la apertura del Año de Jesucristo para nuestra Diócesis. Asumimos los retos de nuestra realidad puertorriqueña y los de todo el mundo actual. Que cada familia, cada comunidad y cada pueblo, abra las puertas al Cristo Redentor."

Al próximo año orienta a la Iglesia de Mayagüez sobre la importancia del Espíritu Santo en la santificación de los creyentes mediante una proclama firmada el 23 de noviembre de 1998: "El Espíritu realiza el Reino de Dios en la historia y prepara también la plena manifestación de Cristo al final de los tiempos. De esta acción del Espíritu brota una esperanza para todos y para todos los pueblos. En la historia humana acontece, por acción del espíritu de Vida, la historia de salvación que nos conduce hacia la plenitud en Cristo."

Puerto Rico atravesaba entonces momentos de graves problemas sociales, la voz del Pastor da aliento para que el pueblo confíe y no pierda el ánimo: "Por tanto, este año queremos destacar la esperanza que nos guía en medio de los problemas y dificultades, consecuencias del pecado, que confrontamos como pueblo puertorriqueño. Privilegiamos el crecimiento y desarrollo 'en santidad y justicia', madurando en el reconocimiento de la presencia de vida y de la acción eficaz del Espíritu Santo entre nosotros."

Al año siguiente, "En unión a la Iglesia universal y fieles a la intención del Santo Padre, proclamamos solemnemente la apertura del año 1999 como 'Año de Dios, Padre Misericordioso' para nuestra Diócesis." Esto le da pie al Señor Obispo para insistir en la importancia de practicar la virtud de la caridad: "En la línea de continuidad con los años anteriores debemos animar una 'gran peregrinación hacia la casa del Padre'. Debemos también salir de nuestros esquemas habituales de mirar a Dios. Dios es Padre y esta paternidad tiene su expresión en un amor infinito hacia los seres humanos, sus hijos. Llenos de este amor de Dios estamos capacitados para amar a nuestros hermanos. Por ello el Papa quiere destacar la virtud de la CARIDAD como propia de este año."

Enfatiza, además, el fortalecimiento de la familia ante el deterioro constante que se percibe en la sociedad actual: "Qué don tan grande tener un año para evangelizar sobre Dios, sobre el Padre. Reaprender a rezar el 'Padre Nuestro' con todo sentido, con profundidad y con autenticidad. Conocer así a Dios Padre será un llamado a robustecer los lazos familiares de hermandad en el hogar y en la sociedad."

Con humildad pide que reconozcamos nuestras faltas y que volvamos al seno de la casa paterna, porque Dios es un Padre Misericordioso: "Se impone también la aceptación de los errores cometidos y la necesidad de conversión y renovar la práctica sacramental de la penitencia. Contamos, para esta labor un tanto costosa, con la seguridad de unos brazos de Padre Misericordioso que quieren darnos el abrazo de su Amor infinito." El Señor Obispo pidió a todos los párrocos que en las misiones cuaresmales de estos cuatro años, 1996 al 1999, se enfatizaran las figuras de María, Jesucristo, el Espíritu Santo y Dios Padre, respectivamente.

AÑO DE LA EUCARISTÍA, 2004-2005

El Papa Juan Pablo II, de gratos recuerdos para todos, invitó a toda la Iglesia para que reflexionara sobra Eucaristía en su carta Apostólica Mane Nobiscum Domine del 7 de octubre de 2004. En ella declara el "Año de la Eucaristía" que abarca desde octubre de 2004 a octubre de 2005, tomando en consideración el Congreso Eucarístico Internacional celebrado en Guadalajara, México y el Sínodo de Obispos en la ciudad del Vaticano. En la conclusión de sus letras apostólicas desea: "Que el Año de la Eucaristía sea para todos una excelente ocasión para tomar conciencia del tesoro incomparable que Cristo ha confiado a su Iglesia. Que sea estímulo para celebrar la Eucaristía con mayor vitalidad y fervor, y que ello se traduzca en una vida cristiana transformada por el amor." Aunque el Santo Padre ofrece una serie de reflexiones y actividades, dejó a las Iglesias particulares la iniciativa de su desarrollo. No vio culminada esta encomienda porque falleció el 2 de abril de 2005.

Con motivo de esta petición papal, en la diócesis de Mayagüez se ofrecieron conferencias, charlas y reflexiones en las distintas parroquias sobre la Eucaristía; además se expuso el Santísimo para la adoración de los fieles. Como culminación de esta festividad, el Señor Obispo convocó a todos los fieles a una concentración en el Parque de los Deportes de Mayagüez y le pidió al Santo Padre la bendición apostólica para esta solemne ocasión. El 16 de octubre de 2005 el cardenal Angelo Sodano, Secretario de Estado, le contesta a Monseñor Casiano: "Con motivo de la solemne clausura del Año de la Eucaristía en la Diócesis de Mayagüez, me complace comunicarles el saludo del Santo Padre, el Papa Benedicto XVI."

La Eucaristía es el corazón mismo de la vida cristiana y es fundamental que el Pueblo de Dios reflexione sobre ella, por eso en la carta del Papa se resalta: "parece muy oportuno reponer a la meditación de la feligresía de su diócesis la invitación 'a ser sensibles por esta presencia del Señor que toca a mi puerta; hecha por el mismo Sumo Pontífice al comienzo, hace unos días, de la Asamblea General del Sínodo de Obispos." Luego insiste en la importancia de permanecer fieles a las enseñanzas evangélicas con el auxilio de María: "En esta circunstancia, el Papa confía bajo la protección de la Virgen de la Monserrate, al Pueblo de Dios de esta querida diócesis, invitando a todos a perseverar en su fidelidad al Evangelio, construyendo sobre ello una comunidad orante y unida." Finalmente imparte la bendición papal: "Con estos deseos, y como signo de abundantes dones divinos, el Santo Padre imparte a los participantes en esta solemne celebración en el Palacio de los Deportes la implorada Bendición Apostólica [...]" 

SOCIEDAD DEL SANTO NOMBRE

El Papa San Gregorio X, siguiendo el mandato del Concilio de Lyon el año 1274, restaura la devoción al Dulce Nombre de Jesús y encomienda al Maestro de la Orden Santo Domingo de Guzmán, hoy beato Juan de Vecelli, su predicación, quien funda la Sociedad del Santo Nombre de Jesús. A principios del siglo XVII ya estaba organizada canónicamente la Sociedad del Santo Nombre en la Catedral de San Juan. Sin embargo, son los dominicos holandeses quienes en el año 1909 impulsan el movimiento en Puerto Rico. Primero en Cataño, más tarde se organiza en las parroquias regenteadas por los dominicos de Bayamón, Yauco e Isabela. Para el 1940 la Sociedad estaba organizada en la mayoría de las parroquias de Puerto Rico. En la diócesis de Mayagüez el primer capítulo se fundó en San Germán hace aproximadamente 80 años y, a su vez, surgieron capítulos en Mayagüez, Cabo Rojo, Aguada y Añasco. Actualmente hay grupos activos de esta Sociedad en las siguientes parroquias, Santa Iglesia Catedral, San Germán de Auxerre y Santa Rosa de Lima en San Germán, San Antonio Abad de Añasco y San Miguel Arcángel en Cabo Rojo.

La Convención de la Sociedad del Santo Nombre de Jesús del año 2007 se celebró en la Diócesis de Mayagüez. Delegados de todas las diócesis de Puerto Rico se dieron cita en las facilidades del Obispado de Mayagüez desde la tarde del viernes, 31 de agosto. Se completó la revisión del reglamento de esta benemérita Sociedad que siempre estuvo integrada solamente por hombres, pero desde la convención del año 2005 en Ponce se decidió incluir en ella la participación femenina. El domingo por la mañana se llevaron a cabo las elecciones interdiocesanas, finalizadas las cuales a la una de la tarde dio comienzo una procesión desde el Palacio de Recreación y Deportes hasta la Santa Iglesia Catedral de Mayagüez. Allí ofició la Eucaristía Monseñor Ulises Casiano, acompañado por Monseñor Iñaki Mallona, Obispo de Arecibo. Después de la celebración eucarística se develó un cuadro del beato Juan de Vecelli, dominico fundador de esta Sociedad en el siglo XIII.

PRIMER CONGRESO DIOCESANO DE LA FAMILIA

Monseñor Casiano el 4 de enero de 2008 proclama ese año como "Año de la Familia" en la Diócesis de Mayagüez. Al comienzo de la Eucaristía de apertura a los trabajos, explicó el tiempo y el proceso que tomó preparar esta actividad: "Después de un año de reuniones, diálogos, conferencias, cursos de formación, talleres, retiros, vigilias de oración [...] podemos hoy dar comienzo a nuestro 'Primer Congreso Diocesano de Familia' [...]" En su comunicado, el Señor Obispo expresa la razón de este Congreso: "La vida diaria en familia hace que sus miembros experimenten lo que es unión y participación. Esta aportación fundamental a la sociedad junto con el respeto y valor personal de la nueva vida, esto es, del niño, desde el primer momento de su concepción, nos lleva a vivir la comunión, es decir a saber compartir las alegrías y las penas y es el camino de la felicidad duradera" (pág.7).

Con este Congreso, él busca el fortalecimiento de la familia y la vivencia de los valores cristianos: "Se impone reflexionar con seriedad y buscar líneas de acción para que encontremos respuestas cristianas a las dificultades que vivimos y crear un ambiente que favorezca a la familia y que promueva los valores y exigencias de nuestra fe católica para el compromiso social y humano de todos" (pág. 8).

El Cardenal Tarcisio Bertone, Secretario de Estado del Vaticano, el 8 de abril de 2008 envía un comunicado del Santo Padre: "Su Santidad Benedicto XVI saluda cordialmente a los organizadores y participantes en el Congreso Diocesano sobre la Familia y pide a Dios que la profundización en la enseñanza sobre el matrimonio y la familia sea ocasión para una eficaz renovación pastoral y espiritual en esa Iglesia particular" (pág. 11).

El Congreso se celebró durante los días del 18 al 21 de abril. Se inauguró con una misa pontifical en la Catedral mayagüezana presidida por Monseñor Jósef Wesolowski, Delegado Apostólico para Puerto Rico. En el saludo a los 550 delegados, clero y religiosos, Monseñor Casiano agradeció la presencia del Nuncio Apostólico: "Para nosotros constituye un honor y un privilegio, una grata sorpresa el que tres semanas después de haber sido recibido por la Conferencia Episcopal Puertorriqueña en la Catedral de San Juan y presentado al pueblo, Su Señoría haya podido sacar tiempo dentro de sus múltiples compromisos en la Nunciatura Apostólica de Santo Domingo, para estar con nosotros" (pág. 26).

En su homilía, el Delegado Apostólico subrayó la virtud de la humildad que caracterizó la vida de Jesús y de María: "El mensaje es: no sigan el camino del orgullo, sino el de la humildad". Exhorta a los fieles a dar ejemplo de vida familiar: "Muchos de nuestros hermanos y hermanas, especialmente los que parecen más alejados de la mentalidad y de valores del Evangelio, tienen profunda necesidad de ver a alguien que se atreva a vivir de acuerdo con la plenitud de humanidad manifestada por Jesucristo." Y pide a los creyentes que resguarden el modelo familiar cristiano, utilizando una expresión muy del Papa Juan Pablo II: "No tengan miedo para defender el modelo de la Familia cristiana, basada en el Evangelio" (pág. 29-32).

Las actividades se realizaron en los predios de la Pontificia Universidad Católica de Puerto Rico, Recinto de Mayagüez. El lema del mismo fue: "Familia, sé quien eres", tomado de una frase del Papa Juan Pablo II: "Familia [...], sé lo que eres." Además de las homilías en las celebraciones litúrgicas, se ofrecieron cuatro conferencias magistrales y siete ponencias, tras las cuales fueron discutidas en grupo por los congresistas.

La clausura se efectuó el domingo, 21 de abril en el Palacio de Recreación y Deportes de Mayagüez. La Eucaristía estuvo presidida por Su Eminencia, Miguel Obando y Bravo, Cardenal Emérito de Managua, Nicaragua. La homilía estuvo a cargo del Delegado Apostólico quien resaltó las virtudes del hogar de Nazaret, ya que: "La sagrada Familia de Nazaret es verdaderamente el 'prototipo' de todas las familias cristianas." Concluyó sus palabras con el siguiente pensamiento: "Vale la pena trabajar por la familia y el matrimonio porque vale la pena trabajar por el ser humano, el ser más precioso, creado por Dios" (pág.45-47).

Las conclusiones de este Primer Congreso de la Familia denuncian los males que aquejan a esta institución social y afirman la importancia que ella tiene en la sociedad: "Declaramos: Que como proclamar la verdad integral de la familia, fundada en el matrimonio como Iglesia doméstica y santuario de la vida, es una gran responsabilidad de todos, los participantes del 1er. Congreso de la Familia de la Diócesis de Mayagüez propondremos formas y maneras de cumplir con esta responsabilidad eclesial. Sabemos que como enfatizaba Juan Pablo II: "La familia, cuando vive plenamente las exigencias del amor y del perdón, se convierte en baluarte seguro de la civilización del amor y esperanza para el futuro de la humanidad" (pág. 219-221).

CENTRO DE DESARROLLO HEAD STAR

El 28 de octubre de 2011 en la parroquia El Buen Pastor de Mayagüez, el Obispo diocesano Álvaro Corrada del Río celebró una misa de acción de gracias por los diez años de trabajo del Centro de Desarrollo Seasonal Head Star y Earle Head Star, adscrito a la diócesis. Dicho Centro sirve de apoyo a familias de bajos recursos en la zona suroeste de Puerto Rico, en Las Marías, Maricao, Cabo Rojo, Lajas, San Germán y Mayagüez.

Recientemente el Centro recibió el Premio a la Excelencia que otorga el gobierno federal bajo el programa Head Star por su asistencia educativa y nutricional a niños preescolares que pertenecen a familias de escasos recursos para prepararlos y ayudarlos a desarrollar sus capacidades antes de comenzar sus años escolares.

Es la primera vez que una organización puertorriqueña recibe tal distinción. La directora del programa, Sra. Myrna Carrero expresó con gran humildad: "Ha sido para nosotros un privilegio que Dios nos haya dado la oportunidad de servir a los más necesitados. Durante estos diez años, la Iglesia Católica ha hecho presencia viva de lo que nosotros somos. Nunca nos hubiéramos imaginado que nuestro trabajo y ardua labor hubiese sido reconocido de esta manera."

La actividad se le dedicó a Monseñor Ulises Casiano porque él fue quien ideó y aprobó este proyecto en 1991 y lo alentó durante estos años. Esto ha servido para "beneficiar a los participantes mediante un enfoque integral que les permita mejorar su calidad de vida y lograr su autosuficiencia." 

HOSPITAL DE LA CONCEPCIÓN

El Hospital de la Inmaculada Concepción de San Germán es el segundo más antiguo en América y el único hospital en Puerto Rico fundado por la Iglesia, el año 1512, que lleva quinientos años de servicio al pueblo. Con este motivo se celebró en la capilla del Hospital la Eucaristía por sus 500 años de fundación, presidida por Monseñor Jósef Wesolowski, Delegado Apostólico de Su Santidad en Puerto Rico. Concelebraron Monseñor Ulises A. Casiano Vargas, Obispo de Mayagüez, Monseñor Rubén A. González Medina, CMF, Obispo de Caguas y Presidente de la CEP, y Monseñor Roberto González Nieves, OFM, Arzobispo de San Juan.

Hay que destacar la valiosa obra que las Hermanas de la Caridad de San Vicente de Paúl están realizando desde el año 1883 que el entonces Obispo de Puerto Rico, don Juan Antonio Puig y Monserrate, le pidió que vinieran a trabajar al mismo. Asimismo, como destaca el señor Borrero, el doctor Luis Torres Oliver y Monseñor Ulises Casiano han sido claves en la modernización y ampliación de los servicios hospitalarios. A través de estos quinientos años este hospital católico ha servido eficientemente a la comunidad, además ha sido y es centro de estudios para el desarrollo académico de profesionales de la salud.

DESVIACIONES DE LA FE

La Virgen del Pozo La prensa de Puerto Rico reseñó el 23 de abril de 1953 que hubo una supuesta aparición de la Virgen a tres niños, entre las edades de 7 y 9 años, en el Barrio Rincón de Sabana Grande. El día 25 se identificó dicha aparición con Nuestra Señora del Rosario. Según refieren los medios, se apareció durante treinta y tres días consecutivos, desde el 23 de abril al 25 de mayo de 1953. Este hecho ocupó las primeras planas de los periódicos y una multitud de personas se aglomeró en el lugar donde se realizaron unos supuestos milagros. Aunque generó gran entusiasmo entre quienes acudían, en la edición del 20 de mayo de 1953 del periódico El Mundo se lee: "Peregrinos están dudando ya de las "apariciones" de la Virgen de Sabana Grande."

Desde el primer momento la Iglesia estuvo reacia a reconocer este hecho como algo sobrenatural. El entonces Obispo de Ponce, en cuya jurisdicción estaba la parroquia San Isidro Labrador de Sabana Grande, Monseñor Jaime E. McManus manifestó que para "[...] la Iglesia no hay milagros mientras tanto los hechos que se designen como milagros tengan explicaciones naturales." Y añadió que: "[...] los niños se habían contradicho en sus versiones y dijo que en ningún momento hubo mensajes como en otros casos." Monseñor Rafael Grovas en sendos artículos aparecidos en el periódico El Mundo, "La Iglesia y Sabana Grande" (19 de mayo de 1953) y "Lourdes y Sabana Grande" (25 de mayo de 1953), clarifica la posición de la Iglesia referente a las apariciones.

El 20 de julio de 1967, el entonces párroco de Sabana Grande, padre José Herrando, le pide al Señor Obispo de Ponce, Monseñor Juan Fremiot Torres Oliver, que se le permitiera celebrar una misa dominical en el lugar de las supuestas apariciones "por razones de carácter pastoral". El Consejo Presbiteral le recomienda al Obispo que, por tratarse "[...] de un sector de la parroquia de Sabana Grande que hace unos quince años no recibe cuidado espiritual alguno [...]", se celebre ocasionalmente la misa una vez al mes en la capilla, "[...] haciendo uso del privilegio de altar portátil mencionado en las facultades de la Diócesis, por tratarse de un lugar no bendecido." Una vez concedido el permiso se comenzó a celebrar la Eucaristía el 1º de octubre de 1967 a las tres de la tarde. Constantemente Monseñor Casiano advertió que la Eucaristía en dicha capilla se autorizaba sólo por "razones pastorales."

El 24 de noviembre de 1981, el entonces Cura Ecónomo de Sabana Grande, padre Ángel Latre Coronas, solicita permiso para celebrar una misa dominical a las diez de la mañana y a poner reservado el Santísimo en la Capilla del Pozo. Se concede el permiso "ad expertimentum" por un año. "Siempre se acordó que en el cuidado pastoral no se mencionaran los supuestos milagros, ni para negarlos ni afirmarlos."

El 8 de diciembre de 1985 se funda la Asociación Pro Devoción a la Virgen del Rosario. La Conferencia Episcopal Puertorriqueña (CEP) el 28 de mayo de 1986 la reconoció como una asociación católica. El entonces presidente de la CEP, Monseñor Torres Oliver, expone: "[...] prescindiendo de toda referencia a alegados sucesos sobrenaturales, que dicen ocurrieron en el llamado Pozo de Sabana Grande en 1953 y sin pasar juicio alguno sobre los mismos, reconoce [la CEP] la Asociación Pro Devoción a la Virgen del Rosario como asociación católica privada sin personalidad jurídica." Al año siguiente, la CEP comunica el 8 de junio de 1987 que en su reunión del 28 de mayo de 1987: "[...] decidió dejar sin efecto su Decreto del 28 de mayo de 1986 con carácter inmediato[...]" en el cual se reconocía dicha organización como asociación católica.

El 10 de noviembre de 1986, Monseñor Casiano nombra una Comisión para investigar las supuestas apariciones de la Virgen en el Barrio Rincón de Sabana Grande. Existe un historial de los sucesos, fechado en abril de 1988, que detalla todas las incongruencias e inconsistencias, así como las acomodaciones de testimonios, los cuales podrían resumirse en esta idea: "Como en el 1985, el señor Juan Ángel Collado [vidente "principal"] da una versión distinta de lo ocurrido en el 1953 [...]" Esta Comisión rinde su informe al Señor Obispo en diciembre de 1988 y concluye: "Por todo lo arriba señalado y todo lo demás que consta en las declaraciones de los supuestos videntes y testigos, esta Comisión se cree en el deber de informar a V.E.R. que nada de lo acontecido en el Barrio Rincón, de la parroquia San Isidro de Sabana Grande, puede considerarse como de orden sobrenatural."

El 19 de febrero de 1987, el Obispo de Mayagüez ordena retirar el Santísimo Sacramento de la Capilla del Barrio Rincón. En un Memorando del 17 de octubre de 1989 manda suspender la misa dominical comenzando el 22 de octubre de ese año. Y en otro Memorando prohíbe al clero celebrar misa y predicar en "el llamado Santuario de Sabana Grande."

El 7 de diciembre de 1999, Monseñor Casiano, entonces Presidente de la CEP, le informa al Prefecto de la Congregación de la Doctrina de la Fe, Cardenal José Ratzinger, para su conocimiento y acción, que pese a que la Asociación de Devotos de la Virgen del Rosario del Pozo fue disuelta por la CEP, ésta se ha seguido extendiendo con distintos nombres en Puerto Rico, Venezuela, México, Perú, Estados Unidos, República Dominicana y España, entre otros países. Asimismo, que pretendieron la ordenación sacerdotal de cuatro candidatos (tres puertorriqueños y un mexicano) en la diócesis de Barbastro, España y en Lima, Perú. Dichos candidatos cursaron sus estudios teológicos en diversos centros dentro y fuera de Puerto Rico. Además, que otros jóvenes, dirigidos y sostenidos ideológica y económicamente por los dirigentes de esta Asociación, cursan estudios en otros centros teológicos con el mismo fin.

A través de los años en su afán por abrirle las puertas de la Iglesia, la CEP ha mantenido un diálogo con esta Asociación. Desde el punto de vista de la piedad popular, este acontecimiento tuvo un gran impacto de fe en el pueblo, pero luego se fue institucionalizando y controlando por un grupo que desvirtuó la piedad popular al propiciar un enfrentamiento con la jerarquía de la Iglesia.

COMUNA DE AGUADA

En el fervoroso pueblo de Aguada se originó una comuna el 12 de julio de 2005, integradas por unos fieles de esa parroquia y otros de Moca. Ellos visten hábito marrón y velo azul. Además de adoptar posturas muy particulares durante la celebración de la Eucaristía, creen que el Papa Juan Pablo II, de feliz memoria, se manifiesta y expresa a través del señor Edwin González Concepción, líder de la comuna, y que la Santísima Virgen se manifiesta a la señora Gladys Miranda, esposa del líder. También sostienen que el actual papa Benedicto XVI es el Anticristo y que no reciben la comunión de manos de los Ministros Extraordinarios porque los consideran pecadores.

Los Padres Agustinos con suma caridad realizaron innumerables acercamientos al líder y al grupo para disuadirlos de sus posturas, pero ellos pertinazmente se mantuvieron en ellas, con lo cual incurrieron en la pena de excomunión letae sententiae por el delito de cisma. El 11 de diciembre de 2005, el Señor Obispo firmó y selló el Decreto de excomunión "con la esperanza del arrepentimiento y conversión de estos hermanos." Posteriormente emite sendos Decretos, uno del 24 de septiembre de 2006 y otro del 18 de noviembre de 2006 en los cuales levanta la excomunión a ocho personas que decidieron salirse de la comuna. El Señor Obispo, con el ánimo de reconciliar al líder con la Iglesia lo citó a una reunión ante él, el Vicario General, el Vicario Judicial y el Vicario de Pastoral. En la misma, dicho líder afirmó que "La Santísima Virgen es el mismo Espíritu Santo". De esta forma recaía en el delito canónico de herejía con lo cual vuelve a incurrir en excomunión letae sententiae. 

NUEVO PRELADO

El día 11 de julio de 2011, Monseñor Rubén A. González Medina, CMF, Presidente de la CEP presentó al nuevo Obispo de la Diócesis de Mayagüez, Monseñor Álvaro Corrada del Río, quien sucede a Monseñor Ulises A. Casiano y tomará posesión el 12 de septiembre de ese mismo año, fiesta del Santo Nombre de María.

RETOS DE LA DIÓCESIS

Además de los doce problemas más apremiantes que se mencionan en el Directorio de pastoral de 1989 se puede añadir, entre otros retos. Existe mucha ignorancia religiosa y dogmática por falta de una formación adecuada. debido a la larga escasez de clero y catequistas, la mayoría del pueblo por décadas no ha recibido la debida instrucción religiosa. Esta ignorancia convierte a los fieles en presa fácil de las supersticiones y de la propaganda de las sectas fundamentalistas. La práctica de la vida cristiana se ve igualmente afectada. El porciento de los que cumplen sus obligaciones religiosas es limitado. Muchas veces la preparación para una provechosa recepción sacramental es deficiente. Se necesitaría una profunda y bien planificada re-estructuración de toda práctica sacramental.

La diócesis, como toda la Isla, está pasando por una grave crisis de valores morales. Influencias por todas partes, cambios sociales, políticos y económicos, escuela laica, deterioro de las costumbres y pérdida de las tradiciones, confusión en cuanto a principios morales, el constante bombardeo materialista y hedonista de los medios de comunicación que están al alcance de todos y la pérdida de la identidad e idiosincrasia de pueblo ha ocasionado un colapso en el comportamiento moral de grandes sectores de la comunidad.

El número de bautizados disminuye anualmente. Así como hace unos veinticinco años el 99 por ciento de los nacidos recibía el Sacramento, hoy hay que admitir que más de un 30 por ciento de los nacidos no son bautizados. En la diócesis la asistencia a la misa dominical oscila entre un ocho o un diez por ciento. En los días de precepto, fuera del domingo baja considerablemente.

Los hermanos separados se mueven con mayor rapidez y, a veces, se aprovechan más que los católicos de las oportunidades de evangelización. De los 120,000 niños de edad escolar en la diócesis, 4072 (3.39%) estudian en colegios católicos y 10,410 (8.67%) asisten a las clases de catequesis en las parroquias una vez a la semana, pero quedan 105,000 (87.5%) niños a los que la Iglesia no alcanza a atender. En una entrevista con El Visitante, Monseñor Casiano expresó: "En Puerto Rico vivimos una crisis de fe y escasez de vocaciones. Estos son los mayores desafíos de nuestra Iglesia."

RETOS DE LAS PARROQUIAS, SEGÚN LOS PÁRROCOS

Se les pidió a los párrocos que señalaran los retos que enfrentan sus parroquias. Respondieron diez, una tercera parte. Se han colocado según el número de frecuencia:

  • Es muy necesaria la formación doctrinal de los laicos y prepararlos en la metodología para realizar una evangelización efectiva en las parroquias. Muchos se consideran predicadores sin haberse preparado. 
  • Organizar una catequesis uniforme y más articulada, conforme a las necesidades espirituales de las parroquias.
  • Mejorar la preparación de los catequistas en la formación religiosa y la pedagogía catequética. Asimismo, aumentar su número. 
  • Articular la pastoral juvenil y aumentar la participación de los jóvenes en los diferentes aspectos de la vida parroquial, pues la gran mayoría de quienes asisten a la Iglesia son personas mayores. Hay que atraer a la gente joven. 
  • Existe una grave desintegración familiar en nuestra sociedad, por eso resulta fundamental organizar una evangelización de la familia. 
  • Articular en forma más efectiva la pastoral carcelaria y la pastoral universitaria. 
  • Existe una notable influencia protestante en las parroquias, tanto por el número de iglesias como por los centros que mantienen, es importante establecer grupos de evangelización que puedan llegar a urbanizaciones, residenciales y áreas focales. 
  • Lograr el compromiso real de los fieles con la Iglesia y la comunidad. La poca conciencia eclesial de algunos grupos apostólicos hace que trabajen muy bien cuando se trata de ellos, pero no cuando se trata de la parroquia o la diócesis. 
  • Desarrollar comunidades parroquiales en zonas marginadas. 
  • Concienciar y fomentar el espíritu misionero en las parroquias.

Estos breves apuntes históricos de la Diócesis de Mayagüez muestran la preocupación pastoral de sus dos Obispos, sus sacerdotes y laicos por vivir las enseñanzas de Jesús y proclamar el mensaje de salvación a todos los diocesanos.

JESÚS, AYER, HOY Y SIEMPRE