Cuadragésimo aniversario fundación Diócesis Mayagüez

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El lunes, 10 de octubre de 2016, la Diócesis de Mayagüez, en una concurrida celebración Eucarística conmemoró las cuatro décadas de su fundación.

Desde las 9:00 am, fueron llegando los feligreses y miembros del clero de la diócesis al Centro de Espiritualidad Nuestra Madre de la Consolación, en Aguada.  Nos acompañaron el Obispo de Ponce, Monseñor Rubén Antonio González Medina y el Obispo de la Diócesis de Fajardo-Humacao, Monseñor Eusebio Ramos Morales, quienes compartieron con los presentes a su llegada.  Monseñor Álvaro Corrada del Río S. J. y el clero de la diócesis, sacerdotes y diáconos, así como, hermanas y hermanos religiosos, consagrados, fueron fundiéndose en saludos con los presentes antes de comenzar la eucaristía. Los jóvenes Seminaristas también estuvieron presentes, contamos con la presencia de nueve de los doce seminaristas de nuestra diócesis.  La primera sorpresa lo fue la llegada del Obispo Emérito de la diócesis de Mayagüez, Monseñor Ulises Casiano Vargas, su presencia fue una gracia actual, fue el primer Obispo de esta diócesis.

Una vez, culminado el Rosario, dio comienzo la Eucaristía con la procesión de entrada.  Presidió la Misa el Obispo de Mayagüez, Monseñor Álvaro Corrada del Río S. J., concelebrando      el Arzobispo de San Juan y  los Obispos de Ponce y Fajardo.  Una vez impartida la bendición inicial, el Obispo Álvaro Corrada del Río S. J., comienza a vitorear a Jesucristo, a la Virgen María y a Nuestro Obispo fundador, Ulises Casiano Vargas, quien nos acompaña.  De inmediato se escuchaba… ¡Que Viva!  Dentro de la emoción y la alegría que había despertado en la feligresía, el Obispo Corrada, reconoce la presencia del Arzobispo Metropolitano Roberto González Nieves, quien a su vez se dirige a los presentes.  “Hoy celebramos el cuadragésimo aniversario de esta diócesis, creada por el hoy beato Pablo VI”… Con estas palabras iniciales, el Arzobispo, comenzó un recorrido histórico sobre todas las aportaciones que el hoy, beato Pablo VI, hizo a la Iglesia Puertorriqueña, entre ellos destacan; que para el 1976, ya habían sido designados todos los Obispos de Puerto Rico.  Que fue Pablo VI, quien nombró el Arzobispado de San Juan, determinando que el Arzobispo sería miembro del Colegio Cardenalicio. Que, en noviembre de 1969, nombró a Nuestra Señora de la Divina Providencia, patrona de nuestra patria.  El arzobispo destacó en su mensaje; “Esta celebración toca a cada fiel de esta diócesis, la diócesis es mucho más que la oficina del Obispo o el Obispado, es la comunión entre todos los bautizados.  Es una Iglesia particular, en la Iglesia misma, tiene sus rasgos y sus particularidades y esto la enriquece.” El arzobispo destaca, la exhortación que se nos hace en Aparecida y exhorta a los presentes a que celebremos con el deseo de ser misioneros.  Además, reconoce a los Sacerdotes que estaban cuando la diócesis fue fundada y han permanecido en ella, así como a los que llegaron con la fundación de la misma y siguen trabajando en ella. Señala en su mensaje, la juventud de esta diócesis, juventud que vigoriza a sus fieles, destacando la alegría y el entusiasmo, así como los logros obtenidos por el Coro de la Catedral, quien fue el coro presente en la celebración. El Arzobispo, hace entrega al Obispo Corrada del Río S.J. y con esto a la diócesis en general, una pintura del Beato Carlos Manuel Rodríguez.   El Obispo recibe el obsequio y lo muestra a los presentes.  Por su parte el Obispo Corrada agradece las palabras del Arzobispo y procede a compartir la inscripción que tiene el cuadro, en la parte posterior. Reconoce y agradece la presencia de los Obispos Monseñor Rubén González, obispo de Ponce y Monseñor Eugenio Ramos, obispo de la sexta diócesis, Fajardo-Humacao.

De inmediato, el Obispo continua con la celebración eucarística, en acción de gracias por nuestra diócesis, orando por nuestros los sacerdotes, diáconos, religiosas y religiosos de vida consagrada, por todos los fieles.

En su homilía, el Obispo de Mayagüez, comienza agradeciendo la presencia de todos, particularizando la presencia del Señor Alcalde de Aguada, de la Rectora de la Pontificia Universidad Católica en Mayagüez, los religiosos y religiosas, los diáconos y muy en especial de los Seminaristas. “Nuestra diócesis sigue creciendo”; resalta entusiasmado el Obispo. Destaca, que en nuestra diócesis cuenta con parroquias de los siglos XVI, XVII, XVIII, XX y una del siglo XXI. Expresa a los presentes, “Ustedes han participado de la historia, siendo testigos de la ciudad que Dios se ha instalado en la zona oriental.”  Haciendo referencia al Evangelio, dice; “Nuestra diócesis está fundada sobre roca, nuestro fundamento es Jesucristo…” Destaca, aquí, murieron los primeros mártires en el Espinar, refiriéndose a la Ermita del Espinar en Aguada, esta diócesis alimenta a nuestra Isla, de ella salió nuestro único Cardenal, Luis Aponte Martínez, de ella han salido sacerdotes y de ella salió su primer obispo, Ulises Casiano Vargas.  Exhorta el Obispo, El ardor de los discípulos de Cristo vive en nosotros y sigue adelante, ustedes se han convertido en piedras para la Iglesia de Cristo… ¡Aleluya!

El Obispo inspira a los presentes alentándoles a seguir siendo piedras vivas en Cristo, a ser guiados por el Espíritu Santo, a continuar en nuestro camino de conversión, con alegría, entusiasmados, viviendo el Kerigma, ese anuncio gozoso de salvación.  Viviendo en koinonia, en convivencia fraterna entre los fieles, viviendo el diaconado o sea el servicio a los demás.  Pues estos han de ser los pilares que sostendrán nuestra vida misionera. El Papa Francisco nos ha exhortado a estar de salida, salir a la calle, a ser Iglesia Misionera.  Esta Iglesia Misionera tiene que tener unión, comunión, compasión.  Exhorta el Obispo, … Cada vez que celebremos la Eucaristía, pidamos por la paz, por la unidad, por el servicio.

Una vez, concluida la celebración eucarística, se dirigieron a los presentes los Obispos visitantes.  Monseñor Rubén González Medina, felicitó a la diócesis y les exhortó a continuar trabajando la vida de misión que se nos ha encomendado… ¡Con Cristo, misioneros a Puerto Rico Entero!  Por su parte, Monseñor Eusebio Ramos Morales, al dirigirse a los fieles de la diócesis lo hizo expresando felicitaciones en los cuarenta años de fe viva, en perseverancia en Cristo Jesús.

Al momento en que todos los Obispos, Sacerdotes y Diáconos se preparaban para impartir la bendición final, Monseñor Ulises Casiano Vargas, dio un saludo amoroso a los presentes. Concluyendo con la bendición final y la procesión de salida al ritmo armonioso de las voces del coro de la diócesis.