Hermanas de la Misericordia de la Diócesis de Mayagüez. Nace una comunidad laical de Vida Consagrada

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En la Fiesta de la Visitación de la Santísima Virgen María ha nacido en la Diócesis de Mayagüez una comunidad laical de Vida Consagrada. En la tarde de ese día, martes 31 de mayo de 2016, el Obispo de Mayagüez, Mons. Álvaro Corrada Del Rio, S.J. recibió y aceptó las promesas de Obediencia, Castidad, Pobreza y servicio a los pobres de­­ Lourdes Feliberty González, ahora Hermana de la Misericordia de Mayagüez.

 

En una sencilla y hermosa celebración eucarística, que tuvo lugar en la Capilla de la Sagrada Familia, en lo que fue el antiguo Hospital de la Concepción, en San German, Puerto Rico, se realizó este nacimiento. Fuimos participes y testigos de este especial momento, además del Obispo, Mons. Álvaro Corrada Del Rio S.J., el P. Edgardo Acosta Ocasio, los padres de la Hna. Lourdes, Mislael Feliberty y Mirta González y familiares cercanos, un matrimonio muy cercano a la Hna. Lourdes, y algunas jóvenes que han vivido cercanas a ella en su vivencia religiosa. Igualmente estuvieron animando la celebración con hermosos cantos y música Odris y Marisabel.

El Obispo, en una hermosa  homilía, unió el significado de esta fiesta, la Visitación, el ir María presurosa a servir y anunciar, con la misión propia de la comunidad que nace. El camino es venturoso, es arriesgado. Todo inicio es una aventura arriesgada que tienen como fuerza la fe, que es abandono confiado. El niño que salta de alegría en el vientre de Isabel, es expresión de la Vida que germina en la seguridad de la protección del dador de la vida. Al mismo tiempo reconoce desde su incipiente vida que el Señor viene a salvarle, a redimirle. Dios muestra su misericordia, en la Visitación.

La Hna. Lourdes se lanza como María, a la aventura de la fe, al riesgo que supone confiar incondicionalmente en el Señor. Es atrevimiento, pero al mismo tiempo serena confianza en el abandono pleno en Dios.

Finalizada la homilía bendijo el hábito color azul celeste, que es distintivo de esta nueva comunidad laical. De inmediato la Hna. Lourdes, arrodillada ante el altar, rodeada de su familia y amigos, hizo la promesa de vivir los consejos evangélicos y el servicio a los pobres.  

El carisma propio de esta nueva comunidad laical es la vivencia de la misericordia y las obras de misericordia corporales y espirituales, especialmente en la dedicación a la atención de las adolescentes embarazadas y la atención a los pobres. El proyecto Milagros de Vida, cuyo fin es prevenir el aborto y brindar apoyo en diversas áreas a adolescentes embarazadas es distintivo de la acción de este grupo que inicia.

Finalizada la celebración eucarística subimos en procesión con el Santísimo Sacramento a las facilidades de la casa. Se hizo la instalación  del Sagrario, constituyendo la Capilla, y bendición de las facilidades. Terminamos compartiendo los presentes la cena en fraternal camaradería.